Beneficios del flúor en la Salud Dental

 

El flúor es un mineral que se encuentra en la naturaleza, en la tierra, plantas, alimentos y agua. También puede fabricarse sintéticamente. En el cuerpo humano, el flúor forma parte estructural de los dientes y huesos y actúa como un nutriente para la prevención y reparación de la caries dental.
Ambos, adultos y niños, se pueden beneficiar del flúor. Antes de hacer erupción un diente, el flúor sistémico (de la comida, agua y suplementos) hace que el esmalte sea más duro y resistente a la caries. Después de que el diente ha hecho erupción, el flúor tópico (en la pasta, enjuague bucal y aplicaciones profesionales) ayuda a la remineralización de los cristales de esmalte dañados. El flúor se incorpora a la estructura dental en forma de un cristal que se llama fluoroapatita.






El flúor también tiene algunos efectos antibacterianos. Dentro de los más importantes está que reduce la capacidad de adhesión de las bacterias a la superficie dental, disminuyendo así la desmineralización por los ácidos de las mismas.

En algunos países se le agrega flúor al agua potable como medio preventivo de salud pública para prevenir la caries en la población general. En los Estados Unidos, ésta práctica se ha desarrollado desde 1940. El agua fluorificada ayuda a prevenir la caries en un 25% . El nivel de flúor en agua potable óptimo es de 0.7 ppm. En los países donde no se le agrega flúor al agua potable es importante la administración tópica o sistémica de flúor.

Los niños menores de tres años pueden empezar a usar pastas con flúor desde que aparecen los primeros dientes, pero la cantidad de pasta dental debe ser menor al tamaño de un grano de arroz y promover que el niño empieza a aprender a escupir. Para niños mayores de tres años de edad, el tamaño de la cantidad de la pasta puede ser no más que una arveja. Es importante que el niño escupa la mayor cantidad de pasta posible.

Los sistemas tópicos ayudan a controlar la incidencia de caries en relación directa a la frecuencia que sea aplicado, por lo que se recomienda el uso de pasta y enjuague con flúor varias veces al día.
Los enjuagues con flúor también ayudan a la prevención de caries pero no se deben tragar, ya que aumentarían el flúor sistémico que puede provocar una fluorosis dental.






La fluorosis dental es una enfermedad dental que ocurre cuando los dientes, que no han hecho erupción, han sido expuestos a cantidades excesivas de flúor sistémico. Generalmente aparece como manchas en los dientes, desde blanquecinas opacas a manchas de color café de varias intensidades, hasta un esmalte rugoso y deforme. La severidad depende de la cantidad de flúor sistémico a la que estuvieron expuestos los dientes. La fluorosis dental puede ser corregida estéticamente con resinas, porcelanas o zirconios, dependiendo de la extensión de cada caso.

Existen pacientes de alto riesgo de formación de caries, como por ejemplo, pacientes con una disminuida cantidad de saliva (hiposialia), con desmineralización dental generalizada (amelogénesis), con aditamentos intra-orales (ortodoncia, prótesis), en tratamiento oncológico, pacientes con habilidades motoras disminuidas (parálisis, retraso mental y vejez, etc.), entre otros. Para ellos es aconsejable administrar flúor en altas concentraciones. Existen presentaciones en gel, espuma y barnices, que son aplicadas en el consultorio dental o en casa con la ayuda de cubetas individuales intra-orales.

Por: Dra. Rocío Véliz, Odontóloga





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